Las finanzas de la Santa Sede afectadas por la pandemia, un texto de Carlos Villa Roiz

La Santa Sede realizó un desembolso por 6.7 millones de euros relacionados con la pandemia, y se brindó ayuda a los países e iglesias más necesitados, entre ellos México
La pandemia de COVID-19 ha afectado la economía de todos los países y el Vaticano no es la excepción. En el informe anual que presenta la Iglesia Católica, se informó que, en el 2020, tuvo un déficit de 66.3 millones de euros, sin embargo, las autoridades ven con optimismo el escenario pues no fue tan mal como lo esperaban.

La Santa Sede tuvo ingresos por 284.4 millones de euros y calculaba que su déficit sería entre 68 y 146 millones de euros, informó el padre Juan Antonio Guerrero Alves, Prefecto de la Secretaría para la Economía del Vaticano.

A pesar de la difícil situación económica, la Santa Sede realizó un desembolso por 6.7 millones de euros relacionados con la pandemia, y se brindó ayuda a los países e iglesias más necesitados o que atravesaban por emergencias, entre ellos México, ya que el Papa Francisco hizo a nuestro país una simbólica donación de respiradores.

Todo el personal que labora en este pequeño Estado que está enclavado en Italia ha sido vacunado y también ha compartido vacunas con la gente más desprotegida que vive en Roma.

En la administración del Vaticano, todos los Dicasterios u oficinas se vieron en la necesidad de hacer serios recortes presupuestales en sus gastos, lo que permitió un considerable ahorro.

El sector más afectado de la Santa Sede fue el comercial pues, por la enfermedad, permanecieron cerrados los museos y las catacumbas, de donde le llegan ingresos.

Por primera vez, el Vaticano también publicó sus propiedades inmobiliarias en Italia que son del orden de 4051, y 1120 en el extranjero, de las cuales, el 40 por ciento son edificios institucionales, escuelas, conventos y hospitales. Esta información se dio a conocer como parte del esfuerzo por hacer más transparente la economía en este país, como lo ha pedido el Papa Francisco.

Estos números corresponden estrictamente a la Santa Sede, es decir, a la Curia Romana qua agrupa sesenta entidades al servicio del Papa como Pastor de la Iglesia, y que aplican en programas de evangelización, caridad, comunicación y promoción del desarrollo humano integral, así como en la ayuda a las iglesias en dificultad y formación permanente del clero.

En el 2019, la Santa Sede tuvo ingresos por 307 millones de euros, con un déficit de 11 millones, y el déficit fue por 75 millones. Como casi todos los países del mundo, el Vaticano está endeudado.

No forman parte de la Curia Romana el Estado Vaticano, el llamado Óvolo de San Pedro, el Instituto para las Obras de Religión y las fundaciones que colaboran con los dicasterios. Cada una de ellas presenta sus balances a las autoridades correspondientes.

El funcionario dijo que por el COVID-19 se ha tenido que modificar la forma de trabajo de la Iglesia y si bien, no debe ser vista como algo comercial, no es ajena a las condiciones que impone el mundo a través de la economía.

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